Bienvenidos al Monasterio de Santa Clara

Nuestra vida es una ofrenda al Señor.
Nuestra vida es una ofrenda al Señor.

Página web: http://clarisasdecarmona.wordpress.com/

 

Nos encontramos en el Convento de Santa Clara, aquí vivimos desde hace seis siglos. Somos una comunidad formada por doce hermanas. Nuestra principal misión es contemplar y suplicar al Señor por todo lo que hace cada día con cada uno de nosotros. Esta es nuestra llamada, la de ser testigos de la esperanza en medio de nuestro mundo, viviendo en obediencia, sin propio, en castidad y en clausura. Damos gracias a Dios por el magnífico don de nuestra vocación, agradecemos a nuestros Seráficos Padres, Clara y Francisco de Asis porque ellos nos abrieron el camino para seguir a Jesucristo pobre y crucificado. A lo largo de ocho siglos, muchos hombres y mujeres caminaron y seguimos caminando trás sus huellas. ! Qué grande eres Señor! No hay otro como Tú.

 

LA ORACIÓN; El motor de nuestra vida.

 

Nuestra jornada empieza y termina en alabanza a Dios por haber recibido como carisma la contemplación. Es nuestra misión y nuestro oficio en la Iglesia, vivir la oración contemplativa hasta el fin de nuestro días. Dios y solo Dios es el origen de nuestra vocación. Él por medio de la consagración ha hecho de nosotras una verdadera alianza de amor y de entrega incondicional, y por eso intentamos corresponder a esta llamada con fidelidad.

 

La verdadera plegaria consiste en descubrir que Dios nos ama con amor infinito y por ello debemos sentirnos amados por Él y abandonarnos en sus manos con una confianza de una hija, un hijo a su padre o a su madre.

 

Para mantener nuestro espíritu en continuo contacto con el Padre nos alimentamos cada día de la su Palabra en largos momentos de rezo y reflexión, siguiendo el ejemplo de nuestra madre Santa Clara el que nos impulsa a tener siempre despierto el espíritu de súplica y devoción.

 

"Señor, enséñanos a orar"

 

 

LOS VOTOS: Nuestro compromiso a Dios.

  

Las hermanas pobres que consagramos nuestra vida a Dios bajo la regla de Santa Clara postulando cuatro votos.

 

Castidad. Que favorece la libertad de mente, corazón y cuerpo, y expresa nuestro amor indiviso hacia el Altísimo y toda la creación, así como nuestra total disponibilidad de servicio a la humanidad mostrando el amor de Cristo.

 

Pobreza. Su significado radica en la fe, dando testimonio de Dios, que es la única y verdadera riqueza del corazón humano. Por eso se pide a las personas consagradas un nuevo y decidido testimonio evangélico de abnegación y sobriedad.

 

Obediencia. Es un sí al plan de Dios a imitación de la sumisión de Jesús que obedeció “hasta la muerte y una muerte de cruz”. Las hermanas expresamos en este voto el misterio de la independencia humana como camino de obediencia a la voluntad del Padre con el fin de llegar a la verdadera libertad.

 

Clausura. Guardando la clausura intentamos llegar en la soledad, el recogimiento y el silencio, al encuentro con Dios. Esta libre entrega la abrazamos con amor como un medio ascético que nos acerca al mundo a través de la oración constante.

 

"LA CLAUSURA NO ES UN FIN, SINO UN MEDIO"

 

 

LA FORMACIÓN; El elemento que nos despierta.

 

A través de la formación se construye la nueva vida dejando que Dios la modele. Esta labor es progresiva, nunca concluye, ya que el conocimiento y la fe se han de cultivar día a día. Consta de dos etapas:

 

Formación inicial. Compuesta por tres periodos: el postulado, en la que la aspirante realiza las primeras experiencias en nuestra fraternidad franciscano-clariana; el noviciado, donde comienza su vida como miembro pleno de nuestra orden, continuando con el discernimiento y la profundización de la decisión de seguir a Cristo, conociendo y experimentando más profundamente la forma de vida de las hermanas; y el juniorado, en el que la hermana clarisa se inicia en la vida consagrada perfeccionando con constancia sus conocimientos y capacitándose para vivir más plenamente el estilo de vida de las hermanas pobres a fin de emitir, finalmente, la profesión de votos solemnes.

 

Formación permanente. El aprendizaje se prolonga todo el tiempo que dura nuestra existencia como consagradas. Es un descubriendo de Cristo constante en lo personal y lo comunitario,en las hermanas, en el servicio, en el culto, la cultura y en la realidad contemporánea. Es, por tanto, un proceso dinámico de diaria conversión, un crecimiento particular, espiritual y carismático.

 

La formación permanente se realiza en el contexto de la vida cotidiana de la hermana clarisa, ya sea a través de la oración, durante el trabajo, en las relaciones comunitarias o en la interacción con el mundo externo.

 

 

LA FRATERNIDAD: ella, somos hermanas.

 

Entre la vida común y la fraterna existe una clara distinción.Vivir en comunidad y en fraternidad consiste en entregarse y sacrificarse en tu totalidad a Cristo y mostrar fidelidad a su mensaje a través del amor a las hermanas. El Señor nos llama a su reino, a su misión y en su busca, para dar testimonio de lo que hemos visto y oido. Siendo llamadas, intentamos vivir unidas a  Cristo, para que El nos ayude a alcanzar la plenitud de la madurez humana y cristiana, haciéndonos pobres y humildes.

 

Como seguidoras de Santa Clara continuamos el camino que ella nos indicó hacia la vida eterna. Estamos llamadas a vivir en la comunidad porque así lo dispone la voluntad del Eterno como muestra de nuestra vocación evangélica. La fraternidad nos ayuda a reconocernos en Dios viendo su rostro en las otras consagradas, y así profundizar la misión de Jesús como él lo hizo al rodearse de los apóstoles.

 

"Es un don precioso el de tener hermanas, el Señor nos las regala". 

 

 

EL TRABAJO; Nuestro medio para vivir.

 

Francisco y Clara consideraban el trabajo como un don de Dios y lo llamaron gracia.Nosotras, sus hermanas, cumplimos cada día la ley común del trabajo como participación en la obra creadora y redentora de Dios. La ociosidad es enemiga del alma. El trabajo nos ayuda a equilibrar y elevar  la vida espiritual. Aceptamos en común y de buen grado cualquier clase del labor, por humilde o pesado que sea, y trabajamos ante Dios devotamente y con cuidado porque todo lo destinamos a su gloria y para el bien de los hermanos los hombres. Como aconseja nuestra fundadora las hermanas debemos trabajar bajo la mirada amorosa y gozosa del Padre. Las hermanas clarisas de Carmona, aparte de la limpieza, la cocina, la oración y otros trabajos diarios, hacemos los dulces para ganarnos el pan de cada día y como medio de vida, y mostramos el patrimonio de nuestras antepasadas a fin de manifestar la devoción sucedida en estos muros. Y es que San Pablo indica claramente que “quien no trabaja no come”.

 

 

LA RECREACIÓN; Nuestro momento de relajarnos.

 

Es una oportunidad muy buena para propiciar un rato agradable entre las hermanas, ateniéndonos delicadamente en el trato. Cada día tenemos momentos para la recreación familiar, necesarios para el esparcimiento y la expresión adecuada del amor fraterno. En el recreo tenemos el mejor tiempo para compartir cada una los dones , las alegrías, gozos, tristezas y todo lo que hemos vivido durante la jornada según la capacidad de cada una. Y también algunas veces, en días festivos, santos y cumpleaños, aprovechamos para hacer teatros, bailes… con los que descansar la mente. Porque la recreación fraterna es un factor muy importante en nuestra vida comunitaria. "Aquí no nos aburrimos como mucha gente lo piensa"

 

 

El compromiso que hacemos se pronuncia ante el altar, en presencia de Dios, de los Ministros. de la Madre Abadesa y demás testigos.
El compromiso que hacemos se pronuncia ante el altar, en presencia de Dios, de los Ministros. de la Madre Abadesa y demás testigos.

HORARIO DE MISAS


LUNES: 8.30 DE LA MAÑANA

MARTES A SABADO: 9 DE LA MAÑANA

DOMINGOS:  10:00 de la mañana

 

 

HORARIO DE TORNO Y VENTA DE DULCES

 

De lunes a Sabado: por la mañana de 10:00 a 1:30 de la tarde

                                por la tarde de 4:00 a 6,30 de la tarde

 

Domingo: De 11:00 a 1:00 de la tarde

 

ENCARGOS: LLAMAR AL TLF 954142102

 

HORARIO DEL MUSEO

 

Del Lunes al Sábado:  por la mañana de 11:00 a 2,00.

                                    por la tarde de 5:00 a 7,00

 

 

Precio de la visita: 2.00 euros por persona. Grupos de más de 25: 1.00euro.

 

En las horas del museo, la venta de los dulces se sirve por aquella parte.

 

PRECIO DE LOS DULCES

 

TORTA INGLESA (UNIDAD)                                 7,00€

TORTAS DE CARMONA (DOCENA)                       5,00€

PASTAS DE TÉ 4,00€ MAGDALENAS (DOCENA)   5,00€

PRINCESITAS DE ALMENDRA (DOCENA)             5,00€

PALMERAS (DOCENA)                                         8,00€

ALMENDRADAS (DOCENA)                                  6,00€

ROSCOS DE ACEITE (DOCENA)                          6,00€

 

POR ENCARGO

 

ANTOJOS DE OBISPO (DOCENA)                       10,00€

HOJALDRES (DOCENA)                                      12,00€

BORRACHITOS (DOCENA)                                  10,00€

EMPANADILLAS (DOCENA)                                 10,00€

MILHOJAS (DOCENA)                                         10,00€

T0CINITOS DE CIELO (DOCENA)                       10,00€

BIZCOCHO ANTIGUO (UNIDAD)                         20,00€

 

EMPANADAS

 

MEDIANA (UNIDAD)                                           15,00€

GRANDE (UNIDAD)                                             25,00€

 

TARTAS

 

PEQUEÑA                                                           23,00€

MEDIANA                                                            25,00€

GRANDE                                                             30,00€

 

DULCES DE NAVIDAD

 

ALMENDRA CON CHOCOLATE (DOCENA)              5,00€

ALMENDRA CON PIÑONES (DOCENA)                   6,00€

YEMAS DE SANTA CLARA (DOCENA)                      6,00€

PASTELITOS DE GLORIA (DOCENA)                      6,00€

 

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